En esta etapa se requiere al deudor en forma personal  a fin  de llegar a un acuerdo formal de pago. En esta  se  incluyen  llamadas  y  cartas de cobro, buscando siempre mantener las buenas relaciones entre nuestro cliente y sus deudores.

En caso de renuencia del deudor o  de negarse a celebrar cualquier acuerdo de pago, inmediatamente comunicamos esta situación a nuestro cliente para que prepare todos los documentos necesarios para proceder por vía judicial (Proceso ejecutivo).